ASP: Aplicaciones servidas
a través de la red
A través de
los ASP las compañías pueden contratar
las aplicaciones que requieran por un pago mensual,
evitando hacer grandes inversiones en tecnología.
El avance en el área de telecomunicaciones
abrió la puerta para que las empresas
pudieran tener acceso a la tecnología
de forma remota a través del esquema
Application Service Provider (ASP), cuya esencia
es la de ofrecer aplicaciones o programas en
alquiler utilizando internet como canal de distribución
y a un menor costo de lo que pudiera resultar
comprar una licencia.
Básicamente, cuando
una compañía decide dejar en manos
de un tercero el suministro, manejo y mantenimiento
de las aplicaciones, ese software se encuentra
alojado en un servidor remoto que puede estar
en cualquier lugar dentro o fuera del país.
Para acceder al software el cliente necesita
tener un PC que cuente con navegador web y conexión
a internet. Por el uso de la aplicación
la compañía que contrata el servicio
deberá cancelar una cuota mensual que
dependerá del número de usuarios
que tendrán acceso a la solución.
Esta tarifa puede ser fija o variable, dependiendo
del contrato.
Luis Sabater, ejecutivo de
Negocios para Consultores e Integradores en
IBM Latinoamérica, señala que
en este modelo de aplicaciones bajo demanda
el cliente lo que adquiere es un contrato de
servicio como puede ser la luz o el teléfono,
es decir, que si necesita un sistema de gestión
empresarial con ciertas características
para un determinado número de usuarios,
simplemente establece un contrato de servicio
con un tercero que le arriende la solución
y en poco tiempo la va a tener funcionando.
Una de las bondades que el
modelo ASP ofrece a las compañías
es que éstas se pueden concentrar en
su principal negocio, ya que no tienen que preocuparse
por garantizar que la infraestructura tecnológica
esté al día y operativa, es decir,
que el proveedor es quien se encarga de hacer
las inversiones para las actualizaciones tecnológicas
y de contar con el personal altamente capacitado
para ofrecer el servicio. Además, las
empresas pueden adaptarse más fácilmente
a los requerimientos del mercado, reducción
de costos y tiempos de instalación mucho
menor. Algunas de las soluciones que se sirven
a través de la red de área amplia
son herramientas de productividad, de gestión
empresarial (ERP), relaciones con el cliente
(CRM), manejo de site comercial, logística
y mensajería instantánea, entre
otras.
Los expertos aseguran que
este esquema de comercialización de software
vía internet representa una alternativa
válida para que las PYME puedan contar
con la tecnología de punta que tradicionalmente
ha estado al alcance de las grandes compañías
debido a su complejidad, altos costos de implantación
y de mantenimiento.
Generalmente, la relación
entre un ASP y el cliente se establece mediante
un acuerdo contractual de nivel de servicio
(SLA, Service Level Agreement), que típicamente
obliga al proveedor a brindar un tiempo alto
de disponibilidad de éste. La duración
de ese contrato varía según las
políticas del proveedor, es decir, que
pueden ser entre 12 y 36 meses y algunos proveedores
establecen un pago inicial por la personalización
de la aplicación y otros piden un adelanto
por el servicio.
El ejecutivo de IBM indica
que habitualmente los proveedores definen un
límite de tiempo en el cual el cliente
no debería cancelar el contrato, esto
como una medida para proteger la inversión
que ellos realizan. Por esta razón estipulan
unas medidas de penalidad en caso de que el
cliente desee cancelar el contrato antes de
una fecha acordada, de allí que es importante
que antes de firmar un contrato el cliente tenga
claro cuáles son estas medidas y si está
dispuesto a correr con ellas en caso de cancelar
el servicio.
Noticia extraída
de: PCWORLD, Negocios y Gerencia.
febrero del 2003.
[Arriba]
|